martes, 26 de noviembre de 2024

Por que no Debes Robarle a las Almas del Purgatorio.

 


Por que no Debes Robarle a las Almas del Purgatorio.

Un buen soldado que le servia al rey Carlomagno se encontraba en pena de muerte. Llamó a su sobrino, y no teniendo más bienes que un caballo le encargó que lo vendiera después de su muerte y lo empleara el producto en hacerle sufragios, es decir en pagarle Misas. Aceptó el sobrino el cargo de cumplir la voluntad de su tío quien habiendo muerto a las pocas horas se vio lastimosamente burlado de ello aquel caballo, el joven comenzó a servirse del caballo en algunos viajes, iba por tanto dilatando la venta, pasaban meses y su conciencia se dormía hasta el punto de olvidar completamente que debía pagar las Misas por su tío disfrutando de el tranquilamente.

Cuando una noche vino a turbar su paz la voz de su tío respondiéndole por su cruel descuido porque le dijo “has violado así la obligación que te impuse y la fe que me juraste, por ti he debido padecer en el Purgatorio largos y penosos tormentos, pero por la misericordia de Dios ya estoy libre de ellos y en este instante vuelo a la Gloria Eterna.

Pero a ti por tu delito te espera una muerte próxima y después un singular castigo, y no solo por tus culpas sino también por las mías  serás castigado y pagaras por mi lo que aun me quedaría por pagar a la Divina Justicia”.

A tal intimidación desfalleció el sobrino y pensando arreglar sus cosas para la otra vida, cumplió sin más tardanza lo dispuesto por su tío, hizo todo cuanto pudo para evitar la muerte eterna de su alma, y al cabo de pocos días bajó al sepulcro conforme al pronostico que le había hecho. 

La ingratitud y la justicia para con los difuntos es muy aborrecida a los ojos de Dios que muchas veces la castiga en este y en el otro mundo.

miércoles, 16 de octubre de 2024

¿Cuánto dura el Purgatorio?

 ¿CUÁNTO DURA EL PURGATORIO?

El Purgatorio es el lugar del que habla la misma Verdad Eterna: «En verdad te digo: ¡No saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último centavo!» (Mt. 5, 26).  A este lugar de tormentos se adecúan las palabras del salmista: «Has alejado de mí a mis amigos y conocidos, por causa de mis faltas» (Salmo 88, 19).  Sobre la duración de los sufrimientos en el Purgatorio, la Beata Ana María Lindmayr nos enseña lo siguiente:

«Las almas del Purgatorio me han mostrado cómo en el otro mundo todo es calculado y verificado con toda precisión, y lo difícil que es entenderlo en esta vida.  Yo misma, antes de comenzar a tener estas experiencias con las almas, con frecuencia me preguntaba cómo podía ser posible que en el Purgatorio tuvieran que permanecer tanto tiempo aquellas almas de las que en este mundo se pensaba que ya hace mucho estaban en la gloria eterna. Vine a saber de esto por mis abuelos: a mi abuela le fue posible mostrarse sólo 17 años después de fallecida.

A menudo, la permanencia en el Purgatorio dura algunos cientos de años.  De todo esto he aprendido cuán grave es ofender a Dios y que todo aquello que no es cancelado aquí, debe ser descontado allá.  El buen Dios nos ha dado medios suficientes para purificar nuestra alma en esta vida. ¿Pero cómo los usamos?  Las almas del Purgatorio me han enseñado lo mucho que aprovecha el buen uso de los sacramentos, la oración, las indulgencias y lo mucho que se puede descontar a través de los sufrimientos, las adversidades y las enfermedades.  Todo sucede, sin embargo, para la mayor parte de personas de manera superficial.  Por esto ya no me sorprendo al ver en el Purgatorio almas que habían muerto cien o más años antes, porque he ido aprendiendo cada vez más el infinito bien que es Dios y el enorme mal que es el pecado, cuán breve es el sufrimiento acá y en el Purgatorio en comparación a la eternidad, y sobretodo que todo el sufrimiento es nada en comparación a las penas del Infierno.

Con muchos sufrimientos podemos ayudar a liberar a aquellos que fueron crueles con el prójimo, porque a crueldad corresponde crueldad.  En 1704 vino a mí un alma que había muerto 15 años atrás, y que en vida había sido muy piadosa.  Me dijo: “No se llega tan rápido al Cielo.  Es un castigo muy particular cuando un alma fue creída santa en el mundo, porque después no rezan suficiente por ella creyendo que ya se encuentra en el Cielo”».

Según los escritos de Ana M. Lindmayr, son retenidos menos tiempo en el Purgatorio los buenos de corazón, los compasivos y los misericordiosos.

jueves, 22 de agosto de 2024

LAS TRES AVES MARIAS POR LAS BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO

 


LAS TRES AVES MARIAS POR LAS BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO

Oh, María, Reina del Purgatorio, te ruego por aquellas Almas por las cuales tengo o pueda tener alguna obligación, sea de caridad o de justicia.

AVE MARIA

Oh, María,   Reina del Purgatorio, te ruego por las almas mas abandonadas y olvidadas, por las que nadie ruega, Tu oh Madre, que te acuerdas de ellas, aplicales los méritos de la pasión de Jesús, tus méritos y los de todos los santos, y encontrarán saludable refrigerio.

AVE MARIA

Oh, María,   Reina del Purgatorio, te ruego por aquellas almas que han de salir mas pronto de aquel lugar de penas, para que cuanto antes vayan a cantar en tu compañía las eternas misericordias del Señor.

AVE MARIA

miércoles, 21 de agosto de 2024

Santa Ana Schaffer y las Benditas Almas del Purgatorio



 “MI FAMILIA PIENSA QUE YA ESTOY EN EL CIELO”

Santa Ana Schaffer escribió:

«El 12 de enero de 1919, soñé que una jovencita, de entre 14 y 16 años, venía a mi habitación. Cuando me tomó la mano para saludarme, la sentí completamente fría, y entonces le pregunté: “¿Estás así de fría porque eres un espíritu?” Y ella respondió: “Sí, y por eso he venido a ti, para pedirte que reces por mí. Nadie ha orado por mí desde hace mucho tiempo, porque todos creen que ya estoy en la visión beatífica de Dios, cuando en realidad me encuentro todavía sufriendo en el Purgatorio”. Le pregunté de dónde era y me contestó que de Oberdolling. Le aconsejé entonces que fuera con sus parientes: “Puede ser que ellos vuelvan a rezar por ti”. La pobre joven se fue a buscar a sus familiares, pero al cabo de un rato volvió y me dijo entre lágrimas: ”Mis parientes no rezaron por mí”, y luego dijo: “Al momento de mi muerte, tuve como abogada a la poderosa Virgen María, pero también a la patrona de quien llevo el nombre, y a otro Santo”. Le dije: “No te preocupes, que rezaré mucho por ti”, y ella agregó: “Mi patrona ya me había anunciado todo esto: gracias a ella, conozco de antemano el consuelo que recibiré”».

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Tantos familiares o conocidos habrá retenidos aún en el Purgatorio, quizás muertos más de 20, 30 o 40 años atrás, porque sus allegados piensan que “ya descansan en el Señor”.

¡Oremos mucho por las Benditas Almas del Purgatorio!

martes, 20 de agosto de 2024

Un día en la tierra equivale a un año en el Purgatorio

 


En un monasterio francés, dos sacerdotes, que tenían un gran celo por el sufrimiento de las pobres almas en el Purgatorio, hicieron una solemne promesa: uno de ellos celebraría la misa matutina por quien muriera primero. Uno de los dos murió; a la mañana siguiente, su hermano celebró la misa de la mañana por él. Durante las oraciones de acción de gracias, al final de la misa, el sacerdote vio al amigo aparecer ante él, brillando de gloria... Entonces el alma gloriosa tomó un aspecto más oscuro y le dijo a su amigo: "Hermano mío, ¿dónde estabas? "¡Tu alma no merece la misericordia de Dios!" "¡Me dejaste en el Purgatorio por más de un año antes de celebrar la misa que nos prometimos! El sacerdote respondió sorprendido: "¿Qué estás diciendo? ¡Tu cuerpo no ha sido enterrado todavía! Dejaste este mundo hace unas horas, y acabo de terminar de celebrar la misa que prometiste... “El alma del monje fallecido suspiró entonces: “¡Oh, qué terrible es el sufrimiento en el Purgatorio! Ahora estoy volando al cielo, donde rezaré a Dios para que te conceda gracias por lo que has hecho por mí, porque esta misa fue necesaria para mi liberación del Purgatorio.

OREMOS POR LAS ALMAS BENDITAS EN EL PURGATORIO. 🕯️

Pequeña Fuente y Católica

miércoles, 26 de junio de 2024

Un Monje Que Está en el Purgatorio se Aparece y Pide Sólo Una Misa Para Ser Liberado

 




Hace muchos años en Messina, Italia, hubo una gran terremoto en el que muchas personas perdieron la vida. Casi toda una ciudad cayó y se derrumbo, la única gran estructura que quedaba en pie era la Catedral.

Este relato está basado en el libro “Como ayudar a las benditas almas del Purgatorio”.

Unos años después del terremoto, había un Santo Sacerdote que quería ver la Catedral lo que quedaba en la Ciudad. Así que viajo muchas millas, hasta que luego un día de verano después de almorzar entro en la Iglesia y le pidió al custodio que abriera la puerta para poder mirar y orar.

Después de pasar mucho tiempo admirando las estatuas y las pinturas sagradas que había en las paredes, se fue a rezar delante de la estatua de la Santísima Virgen María, que estaba en el lado derecho del altar. Después de rezar allí por un tiempo, comenzó a cansarse y se quedo dormido. Cuando despertó, miró hacia la ventana y notó que estaba empezando a oscurecer, entonces trató de abrir la puerta principal pero estaba cerrada con llave, también fue a buscar las otras puertas pero vio que también estaban cerradas.

Empezó a golpear la puerta y a gritar que alguien lo ayudara, pero no había nadie que lo ayudara. El custodio se había ido a su casa pensando que el Sacerdote ya se había ido.

No había casas cerca de la Catedral porque ya habían sido destruidas y estaban deshabitadas debido al terremoto que había habido.

Cuando estaba ya totalmente oscuro, se dio cuenta que iba a tener que dormir en la Iglesia toda la noche. Vio a su alrededor y tomó una silla que iba a utilizar para pasar la noche. El Sacerdote cerro la puerta del confesionario y trató de dormir, pero estaba inquieto porque estaba solo en esa Iglesia oscura, y porque la silla también era incomoda. Ademas de eso, no podía dormir, ni siquiera por un minuto, porque la campana de la torre de la Iglesia sonaba cada 15 minutos.

Después de que la campana sonó por la media noche, oyó un ruido, se levantó de su silla y asombrado vio el altar de la Iglesia rodeado por una luz misteriosa.

Cerca del altar, había una pared que tenia un nicho en la pared, y en ese lugar había un monje con su capucha sobre la cabeza. El monje caminó hacia el frente del altar y dijo en voz alta:

“¡Hay un sacerdote aquí, que celebre una Misa por mi alma que sufre en el Purgatorio!”

El Sacerdote se asustó e inmediatamente se sentó en silencio en su silla. Entonces oyó los pasos del monje que caminaba lentamente hacia el confesionario y se detuvo por un momento.

El Sacerdote miró fuera del confesionario y vio el rostro del monje, era una cara de muerto. Y entonces oyó de nuevo los pasos del monje en el mármol de la Iglesia.

Más tarde, mientras el Sacerdote estaba sentado en su silla y rezando, oyó el sonido de las campanas dos veces, significado que ahora eran ya las dos de la mañana. Entonces fue de nuevo al altar y vio que se iluminó, y el monje salir del nicho del muro diciendo:

“¡Hay un sacerdote aquí, que celebre una Misa por mi alma que sufre en el Purgatorio!”

El Sacerdote todavía asustado, no dijo nada, y otra vez la Iglesia se oscureció.

Más tarde, el Sacerdote estaba rezando su Rosario. Le pidió a la Santísima Virgen Madre de Dios, que le diera valor.

Oyó las campanas golpear tres veces, lo que significaba que eran las tres de la mañana. Y el monje volvió a salir otra vez y dijo:

“¡Hay algún sacerdote aquí, que celebre una Misa por mi alma que está sufriendo en el Purgatorio!”

Pero esta vez el Sacerdote si salió del confesionario y dijo: “Si, yo lo haré”.

El Sacerdote se dirigió al altar y encontró todo preparado para la Misa, se puso la vestimenta y ofreció la Misa por la intención por el reposo del alma del monje.

Después de terminar la Misa, oyó una voz que provenía de la pared lateral, que decía esa voz:

No puedo agradecerte lo suficiente por lo que has hecho por mí. Durante 145 años he venido aquí pidiendo a alguien que me ayude. Esta noche estaré en el Cielo por tu Misa y tu acto de caridad. Por la Gracia de Dios te mostraré mi agradecimiento advirtiéndote cuando se acerque tu propia muerte.

Y entonces hubo un silencio y la Iglesia se oscureció de nuevo.

El Sacerdote tropezó hasta llegar a los escalones donde estaba la Santísima Virgen Madre de Dios. Se sentó apoyando la cabeza contra la pared y pronto se quedo dormido.

Al día siguiente temprano en la mañana, lo despertó el custodio cuando abrió la puerta de la Iglesia. El custodio se sorprendió al encontrar al Sacerdote todavía en la Iglesia y le pidió disculpas por haberlo encerrado accidentalmente en la Iglesia.

El Sacerdote regresó a su casa, y le contó a tres de sus amigos íntimos lo que había sucedido, pero ellos no le creyeron, le dijeron que debía ser un sueño, pero el insistió en que estaba diciendo la verdad.

Después de unos años el Sacerdote llamó a sus tres amigos y les dijo que iba de viaje.

Le preguntaron: ¿Cuándo vas a regresar?

Y él dijo: “Nunca”

Les recordó como el monje le había prometido que le revelaría el día de su muerte tres días antes.

Empezaron a reírse de él, le dijeron que estaba loco, porque decían que estaba en perfecto estado de salud y todavía era joven.

Pero el Sacerdote les dijo que era muy serio, dijo: “Esa noche hizo una buena confesión”.

Tres días después, cuando no venia a decir la Misa en la mañana, el sacristán fue a su habitación y lo encontró muerto. Había muerto en el sueño.

Años más tarde, cuando empezaron a restaurar la Iglesia, encontraron en el nicho de la pared cerca del altar un esqueleto de monje con capote y capucha marrón. La misma descripción de la ropa que el Sacerdote les había contado años antes.

Meditación:

Seamos como este Santo Sacerdote, hagamos Misas por los que han muerto, especialmente por los Sacerdotes, hermanos y religiosos, porque necesitan nuestra ayuda. Muchos esperan años para que nosotros simplemente ofrezcamos una Misa por ellos.

jueves, 20 de junio de 2024

Museo de las Almas del Purgatorio

 



EL PURGATORIO SÍ EXISTE Y ESTE MUSEO TIENE 15 PRUEBAS.🕯️

En Roma, Italia, cerca del Vaticano, se encuentra el Museo de las Almas del Purgatorio donde hay unos 15 testimonios y objetos que probarían las “visitas” de estas almas a sus seres queridos para pedirles que recen por ellas.

El museo está dentro de la Iglesia del Sagrado Corazón del Sufragio y fue creado en 1897 por el P. Víctor Jouët, un sacerdote francés misionero del Sagrado Corazón.

El presbítero también fundó en Roma la Asociación del Sagrado Corazón de Jesús para el Sufragio de las Almas en el Purgatorio. Entre los años 1896 y 1914 la asociación utilizó una capilla que estaba ubicada en el lugar de la iglesia actual.

En 1897 la capilla se incendió y cuando el P. Jouët entró vio un rostro humano que tenía una expresión de tristeza y melancolía. Este suceso lo impresionó y llegó a la conclusión de que se trataba del alma de un difunto que quería contactarse con los vivos.

Entonces el sacerdote decidió crear un museo dedicado a objetos “tocados” por las almas del purgatorio. Viajó por Italia y Europa buscando más de ellos, algunos testimonios y donaciones para construir una nueva iglesia en el lugar donde estaba la capilla, ya que recibió un mensaje en sueños con esta petición.

Algunos objetos que tiene el museo:

◾Uno de los objetos que consiguió es la huella de un dedo en la funda de una almohada, cuando Sor María de San Luis de Gonzaga se le apareció una noche después de su muerte en 1894 a Sor Margarita del Sagrado Corazón.

◾En el museo también está el libro de oración perteneciente de una mujer llamada María Zaganti, donde hay huellas dactilares de su amiga Palmira Rastelli.

◾Otro objeto es un libro de oraciones en aleman que perteneció a George Schitz y tiene las huellas de su hermano Joseph. El difunto se apareció el 21 de diciembre de 1838 y le pidió que rezara en expiación de su falta de piedad en vida.

◾También hay una copia de un billete de 10 liras italianas, que fue uno de los 30 billetes que dejó un sacerdote fallecido en el Monasterio de San Leonardo en Montefalco del 18 de agosto al 9 de noviembre de 1919.

◾En el museo también está una réplica del rostro que vio el P. Jouët en el incendio de la capilla.

La Iglesia enseña en el Catecismo que “los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo”.

“La Iglesia llama purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados”, señala en el numeral 1031 del Catecismo.

Dios le permitió a Santa Faustina Kowalska ver el purgatorio, el infierno y el cielo. La santa escribió que las almas del purgatorio le manifestaron que su mayor sufrimiento era sentirse abandonadas por Dios. Cuando salió de aquella prisión de sufrimiento escuchó la voz del Señor que le dijo: “Mi Misericordia no quiere esto, pero lo pide mi Justicia”.

ARGENTINA ES CATÓLICA