viernes, 18 de agosto de 2023

Oración para el bautismo espiritual de los niños abortados

 



La santísima Virgen María en su advocación de “Nuestra Señora de la preciosísima sangre de Cristo”, enseñó esta oración para bautizar espiritualmente a los niños abortados.

(Esto fue revelado el 29 de julio de 1998).

“Padre Celestial, Tu Amor Es Eterno. 

En tu Océano de Amor, salvaste al mundo a través de Tu Único Hijo Jesucristo hecho Hombre. 

Ahora mira a Tu Único Hijo en la cruz, quien está constantemente sangrando por Amor de su gente y perdonando al mundo. 

Purifica y bautiza a los niños abortados con Tu Preciosa Sangre y Agua que manaron del Sagrado Costado de Tu Hijo Jesucristo, quien colgó muerto en la cruz, para su salvación En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. 

Que ellos, a través de la Santa Muerte de Cristo, obtengan la vida eterna. 

A través de sus Heridas, sean sanados y a través de Su Preciosa Sangre sean liberados. 

Para que se regocijen con los Santos en el cielo. 

Amén.

Ella dijo: “Por medio de esta oración, un gran número de inocentes bebés no nacidos serán salvados. 

Recen esto diariamente y háganlo saber al mundo entero. 

Cualquiera que enseñe esto, no será condenado. 

Las almas inocentes en el Paraíso, no le permitirán perderse. 

Yo, con mi Amor y misericordia, lo protegeré para que no caiga en pecado.

Oremos por los más indefensos.

sábado, 24 de junio de 2023

DATOS QUE QUIZÁS NO SABÍAS DE TU ÁNGEL DE LA GUARDA



DATOS QUE QUIZÁS NO SABÍAS DE TU ÁNGEL DE LA GUARDA  

✿ TE ACOMPAÑA DESDE LA CONCEPCIÓN

Cada ser humano desde el momento de su concepción tiene un Ángel de la Guarda. Dice el Catecismo en el numeral 336: “Desde su comienzo hasta la muerte, la vida humana está rodeada de su custodia y de su intercesión”. 

✿ TIENE UNA MISIÓN

La misión del Ángel de la Guarda es la de velar por cada uno, protegiéndonos de los peligros y alentando nuestra vida en Cristo. Por ello San Juan María Vianney (el Cura de Ars) indicaba: “Qué feliz es ese Ángel de la Guarda que acompaña al alma cuando va a Misa”.

San Basilio Magno decía que "todo fiel tiene a su lado un Ángel como protector y pastor, para llevarlo a la vida". Por su parte, San Bernardo de Claraval enseñaba que los Ángeles Custodios son demostración de que "el cielo no descuida nada que pueda ayudarnos", por lo cual pone "a nuestro lado estos espíritus celestes para que nos protejan, nos instruyan y nos guíen".

✿ NO ES UN INVENTO

Su existencia no es un invento, se fundamenta en la Biblia.

La existencia de los ángeles es una verdad de fe. En la Biblia, desde el Antiguo Testamento hay numerosas citas que hablan de los ángeles que custodian, como en Éxodo (23, 20-21): “Yo voy a enviar un Ángel delante de ti, para que te proteja en el camino y te conduzca hasta el lugar que te he preparado. Respétalo y escucha su voz”.

De igual manera en el Nuevo Testamento, Jesús dice (Mt. 18,10): “Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus Ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial”.

✿ TENEMOS EL TESTIMONIO DE MUCHOS SANTOS

Muchos santos han dado testimonio de la inseparable relación que tuvieron con sus Ángeles Custodios. Entre ellos tenemos a San Francisco de Sales, San Pío de Pietrelcina, San Josemaría Escrivá, Santa Gema Galgani, Santa Francisca Romana...

✿ ACUDEN A TI CUANDO LO LLAMAS

Santo Tomás de Aquino detalló en la Summa Theologica que “la rapidez de movimiento del ángel no se mide por la cantidad de su poder, sino de acuerdo con la determinación de su voluntad”.

Los ángeles no están obligados por un cuerpo material como nosotros, para que puedan moverse muy rápido, a la velocidad de “pensamiento”. Si se le pide al ángel Custodio que ayude a alguien más, este estará de vuelta inmediatamente.

martes, 14 de febrero de 2023

Hermana de sacerdote, adoradora eucarística, luego de fallecer pasa cuarenta días en el Purgatorio


 

LA HERMANA DE DON TOMASELLI SE QUEDA 40 DÍAS EN EL PURGATORIO

Ella cuenta en su diario espiritual:

Tuve una hermana, Josephine, que pasó su vida en gran cercanía con Dios. Cada día iba a misa y se comunicaba. Todas las tardes visitó a Jesús Sacramentado. (... )Ella era una vida sencilla, hasta los 88 años no sabía lo que significaba el matrimonio, ofrecer su virginidad a Dios con voto privado.

La muerte es para todos. Durante su último período de vida se enfermó gravemente.

Le pregunté a Jesús:

¿Mi hermana se quedará en el Purgatorio mucho tiempo después de morir?

- No - respondió Jesús.

El día después de Navidad en 1980 murió, con las comodidades religiosas y un sacerdote a su lado.

Le pregunté a Jesús: - ¿Dónde está mi hermana?

- En el Purgatorio.

- ¿Y cuándo saldrá del Purgatorio?

- Llega el 5 de febrero en 40 días .. (... )

El 5 de febrero alrededor de las 10 pm, Dios prometió una manifestación. Giuseppina, en una apariencia juvenil, dijo:

Estoy en un gran jardín fragante, cerca del sol más hermoso de la vida: JESÚS. Siempre pienso en ti, pero sobre todo en el éxtasis del amor con el Novio, que disfruto como recompensa por mi vida pasada en perfecta pureza de alma y cuerpo. Te amo siempre y nunca te olvidaré. Gracias por las Sagradas Misas que me ayudaron a entrar en el Paraíso más rápidamente. Siempre reza por las almas en el Purgatorio, pero especialmente por los sacerdotes y monjas...

Página 114 - 116

Fuente * Unámonos para ayudar a las Almas Sagradas del Purgatorio *

martes, 29 de noviembre de 2022

“Conviértanse (el Mesías vendrá y) reunirá el trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga”

 

(Domingo II - TA - Ciclo A - 2022 – 2023)

          “Conviértanse (el Mesías vendrá y) reunirá el trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga” (cfr. Mt 3, 1-12). Juan el Bautista predica en el desierto la conversión del hombre a Dios, advirtiendo que deben de cesar de obrar el mal y comenzar a obrar el bien, porque el Reino de Dios está cerca y, todavía más, el Rey del Reino de Dios está por venir y cuando venga, vendrá como Justo Juez y separará a los buenos de los malos: a los buenos, para conducirlos al Reino de los cielos; a los malos, para arrojarlos a la “hoguera que no se apaga”, es decir, el Infierno. Juan el Bautista utiliza, para graficar el Día del Juicio Final, la figura de un labrador que separa el trigo y lo almacena en su silo, de la paja, que no sirve, para quemarla. Es llamativo que utiliza una expresión que es: “una hoguera que no se apaga” y esto lo hace porque está hablando no de la hoguera material, terrena, la que todos conocemos, que indefectiblemente termina por apagarse cuando se combustiona el material que la alimentaba; se trata de una hoguera que no se apaga porque es el Infierno, en donde el fuego quema, combustiona, pero no consume aquello que quema, que son las almas y los cuerpos de los condenados; además, no se apaga, porque el castigo que sufren los condenados es eterno, porque eterna es la culpa y la pena y eterno es el peso de la Justicia y de la Ira Divina que se descarga sobre los impenitentes que, por propia voluntad, se condenaron, al no querer convertir sus corazones.

          “Conviértanse, el Reino de Dios está cerca”. La misma prédica y el mismo llamado a la conversión eucarística, que es la conversión al Cristo Eucarístico, hace la Iglesia al hombre de hoy. Y, así como el Bautista predicaba en el desierto, así la Iglesia predica en el desierto de un mundo sin Dios, que ha desplazado a Dios y a su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, rechazando su Cruz, rechazando su Presencia Eucarística, rechazando sus Mandamientos y sus Consejos Evangélicos. El mundo de hoy ha erigido falsos dioses, ante los cuales se postra en ciega y sacrílega adoración todos los días: el dinero, el poder, el éxito, la fama, la honra mundana, los bienes materiales, los ídolos demoníacos -Gauchito Gil, Difunta Correa, San La Muerte, atrapasueños, cinta roja, Buda, etc.- y esto le sucede como castigo al no querer arrodillarse y adorar a Cristo Dios Presente en Persona en la Eucaristía.

          “Conviértanse (el Mesías vendrá y) reunirá el trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga”. Cada día que pasa, es un día menos que nos separa del Día del Juicio Final; cada día terreno que pasa, es un día menos para la Llegada en la gloria de Nuestro Señor Jesucristo, quien vendrá como Justo Juez, para dar a cada uno lo que cada uno libremente mereció con sus obras: a los buenos, el Reino de los cielos; a los malos, a los rebeldes, a los impenitentes, a los que no quisieron saber nada de Cristo Eucaristía, de la Santa Misa, de los Sacramentos, de los Mandamientos y a cambio obraron el mal, la impiedad y la iniquidad, a esos los arrojará en la “hoguera que no se apaga”, es decir, en el Infierno. En nuestra libertad está elegir adónde queremos ser llevados cuando venga el Justo Juez; por supuesto, que al Reino de los cielos, pero para eso, debemos hacer mucha oración y adoración eucarística, debemos frecuentar los Sacramentos y debemos ser misericordiosos con nuestros prójimos.

 

miércoles, 23 de noviembre de 2022

Una mamá que todavía estaba en el Purgatorio

 UNA MAMÁ QUE TODAVÍA SE HALLABA EN EL PURGATORIO

El Padre Giuseppe Tomaselli cuenta una experiencia suya con su propia madre fallecida:

«Mi madre fue una persona de gran ejemplo, y a ella le debo en gran parte mi vocación sacerdotal. Iba a Misa y comulgaba todos los días, incluso en la vejez. Jamás dejó de rezar el Rosario. Caritativa, hasta el punto de perder un ojo mientras realizaba un gran acto de caridad hacia una pobre mujer. Siempre conforme al querer de Dios, tanto que cuando mi padre yacía muerto en nuestra casa, cuando yo me pregunté: “¿Qué le puedo decir a Jesús en estos momentos para agradarle?”, ella me dijo que repitiera: “Señor, hágase tu voluntad”. En su lecho de muerte recibió los últimos Sacramentos con fe viva. Unas horas antes de su muerte, sufriendo demasiado, repetía: “¡Oh Jesús, quisiera pedirte que disminuyas mis sufrimientos! Pero no quiero oponerme a tus deseos; ¡haz tu voluntad!” Así murió aquella mujer que me trajo al mundo.

Teniendo muy presente lo que es la Justicia Divina, y prestando poca atención a los elogios que podían dar los conocidos y los mismos sacerdotes sobre mi madre, intensifiqué los sufragios por su alma. Ofrecí gran número de santas Misas, muchas obras de caridad, y donde predicaba exhortaba a los fieles a ofrecer comuniones, oraciones y buenas obras en sufragio de ella.

2 años y medio después de su muerte, de repente se apareció aquí en mi habitación, luciendo muy triste, y tuvo lugar la siguiente conversación:

—¡Me dejaste en el Purgatorio!

—¿Todo este tiempo has estado en el Purgatorio?

—¡Y todavía lo estoy! ¡Mi alma está rodeada de tinieblas y no puedo ver la Luz, que es Dios! Estoy a las puertas del Paraíso, cerca del gozo eterno, y me desgarra el deseo de entrar en él, ¡pero no puedo! Cuantas veces he dicho: Si mis hijos supieran mi terrible tormento, ¡vendrían pronto en mi ayuda!

—¿Y por qué no viniste antes para hacérmelo saber?

—No me era permitido.

—¿Aún no has visto al Señor?

—Tan pronto como expiré, vi a Dios, pero no en toda su luz.

—¿Qué podemos hacer para liberarte de inmediato?

—Sólo necesito una Misa. Dios me ha permitido venir para pedirlo.

—¡Tan pronto como entres al Cielo, regresa para darme la noticia!

—¡Si el Señor lo permite! ¡Qué luz! ¡Qué esplendor!

Se celebraron 2 Misas y algunos días después volvió a aparecerse, y dijo: “¡Estoy en el Paraíso!”

Meditando en esto que he expuesto, me digo a mí mismo: ella llevaba una vida tan ejemplarmente cristiana, y se habían ofrecido por su alma una gran cantidad de sufragios... ¡y aun así permaneció 2 años y medio en el Purgatorio! ¡Nuestros juicios son tan equivocados!»

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Continuemos orando mucho por nuestros difuntos, aunque hayan parecido muy santos, no sea que los dejemos en el Purgatorio largo tiempo por pensar que ya están en el Cielo.

Benditos sean Jesús y María.

ARGENTINA ES CATÓLICA